El desarrollo de terapias dirigidas ha transformado el abordaje del cáncer de vejiga, especialmente en pacientes con alteraciones moleculares específicas. Dentro de estas opciones, los inhibidores del receptor del factor de crecimiento de fibroblastos (FGFR) han demostrado ser herramientas relevantes. Sin embargo, su uso prolongado se ha visto limitado por efectos adversos importantes.
En este contexto, surge dabogratinib, un inhibidor oral de nueva generación diseñado para actuar de forma selectiva sobre FGFR3, con el objetivo de mantener la eficacia terapéutica mientras reduce la toxicidad.
El papel de los inhibidores de FGFR en el cáncer de vejiga
Actualmente, uno de los tratamientos dirigidos aprobados es erdafitinib (Balversa), indicado para adultos con carcinoma urotelial localmente avanzado o metastásico que presentan alteraciones genéticas en FGFR3 y que han progresado tras tratamientos sistémicos previos.
Aunque estos fármacos han mostrado beneficios clínicos, su aplicación se ha visto limitada por efectos secundarios asociados a la inhibición simultánea de otras isoformas del receptor (FGFR1 y FGFR2), lo que complica su uso a largo plazo.
Dabogratinib: inhibición selectiva con menor toxicidad
Dabogratinib (anteriormente TYRA-300) fue desarrollado con un enfoque más específico: bloquear únicamente FGFR3, evitando interferir con otras isoformas relacionadas con mayores efectos adversos.
Esta selectividad podría traducirse en:
Posibilidad de tratamientos más prolongados
Mejor tolerabilidad
Reducción de toxicidades sistémicas
Resultados preliminares alentadores
El ensayo clínico SURF301 (NCT05544552), enfocado en carcinoma urotelial metastásico, mostró resultados iniciales prometedores en términos de eficacia y perfil de seguridad en comparación con inhibidores pan-FGFR.
A partir de estos hallazgos, se inició el estudio SURF302 (NCT06995677), que evalúa dabogratinib en pacientes con cáncer de vejiga no músculo invasivo (NMIBC) de bajo grado e intermedio riesgo, portadores de alteraciones en FGFR3.
Tradicionalmente, estos casos se manejan mediante procedimientos endoscópicos repetitivos e instilaciones intravesicales. Una terapia oral dirigida podría representar un cambio significativo en la práctica clínica.

Medicina personalizada: el futuro del tratamiento
Especialistas en oncología urológica han destacado que el avance hacia la medicina personalizada permitirá seleccionar mejor a los pacientes según el perfil molecular de sus tumores.
Mutaciones como FGFR3, P53 o RB1 podrían convertirse en marcadores clave para definir estrategias terapéuticas individualizadas, optimizando resultados y minimizando efectos secundarios.
Además, muchos pacientes con cáncer de vejiga de bajo grado podrían preferir una alternativa oral frente a tratamientos intravesicales repetitivos, que suelen generar molestias urinarias y desgaste físico.
Perspectivas futuras
El éxito clínico de dabogratinib dependerá principalmente de confirmar un perfil de seguridad favorable en estudios más amplios. Si mantiene una toxicidad manejable sin comprometer eficacia, podría consolidarse como una opción relevante frente a los tratamientos convencionales actuales.
La inhibición selectiva de FGFR3 representa, así, una nueva esperanza en el tratamiento del cáncer de vejiga, alineada con la tendencia hacia terapias más precisas y personalizadas.
Referencias
- Tran B, Zhang A, Hansen A, et al. Preliminary safety and anti-tumor activity of TYRA-300, a highly selective FGFR3 inhibitor, in participants with advanced solid tumors with activating FGFR3 mutations/fusions (SURF301). Presentado en: 36th EORTC-NCI-AACR Symposium on Molecular Targets and Cancer Therapeutics. Octubre 23-25, 2024. Barcelona, España. Abstract 500LBA.

