Las evaluaciones de función física y las autoevaluaciones de fragilidad pueden ofrecer información diferente en adultos mayores con cáncer de vejiga que serán sometidos a una cistectomía radical.
Un análisis preliminar del estudio UW Bounceback encontró que estas dos formas de evaluación no necesariamente están relacionadas entre sí. Esto sugiere que la función física y la fragilidad deben analizarse como herramientas complementarias para comprender mejor la vulnerabilidad de cada paciente antes de una cirugía mayor.
Los resultados fueron presentados durante la Reunión Anual 2025 de la Asociación Americana de Urología, realizada en Las Vegas, Nevada. La investigación fue liderada por Jordan Sheldon, de la Universidad de Washington en Seattle.
¿Qué evaluó el estudio?
El análisis incluyó a 53 pacientes mayores de 65 años con cáncer de vejiga, todos programados para una cistectomía radical. La edad promedio de los participantes fue de 73 años.
La mayoría de los pacientes eran hombres y contaban con un buen estado funcional antes de la cirugía. Además, algunos de ellos recibieron quimioterapia neoadyuvante antes del procedimiento quirúrgico.El objetivo principal fue comparar dos métodos de evaluación utilizados antes de la cirugía para conocer mejor la condición física y la fragilidad del paciente.

Herramientas utilizadas para evaluar a los pacientes
A cada paciente se le aplicaron dos herramientas de evaluación dentro de las cuatro semanas previas a la cistectomía radical.
SPPB: evaluación de función física
El SPPB, o Short Physical Performance Battery, es una prueba que mide diferentes aspectos de la función física, como:
- Equilibrio.
- Velocidad al caminar.
- Fuerza en las extremidades inferiores.
Esta herramienta permite conocer el desempeño físico del paciente antes de la cirugía.
CARE-GA: evaluación geriátrica de fragilidad
La segunda herramienta fue CARE-GA, o Care and Aging Resilience Evaluation – Geriatric Assessment. Se trata de un cuestionario de autoinforme que genera un índice de fragilidad validado, conocido como CARE-FI.
A diferencia del SPPB, esta evaluación considera la percepción del paciente sobre su propia condición y puede aportar información distinta sobre su vulnerabilidad.
Otros factores analizados
Además de comparar ambas evaluaciones, el estudio revisó otros resultados clínicos importantes, como:
- Duración de la hospitalización.
- Complicaciones quirúrgicas a 90 días.
- Complicaciones clasificadas según la escala Clavien-Dindo.
Esto permitió analizar si la función física o la fragilidad autoinformada tenían relación con la recuperación posterior a la cirugía.
Principales hallazgos del estudio
Uno de los hallazgos más importantes fue que las evaluaciones de función física y fragilidad no mostraron una relación directa entre sí.
Solo el 4.3% de los pacientes fueron clasificados como frágiles según el índice CARE-FI. En cambio, ninguno fue considerado frágil de acuerdo con el SPPB.
Además, no se encontró una correlación significativa entre ambas herramientas de evaluación. Esto indica que cada una puede estar midiendo aspectos diferentes de la condición del paciente.
Relación entre fragilidad y estancia hospitalaria
Aunque las dos evaluaciones no se relacionaron entre sí, el estudio sí encontró una asociación entre el puntaje del CARE-FI y la duración de la hospitalización. Los resultados sugieren que una mayor fragilidad autoinformada podría estar relacionada con estancias hospitalarias más prolongadas después de la cistectomía radical.
Por otro lado, los puntajes del SPPB no se asociaron con la duración de la hospitalización. Los resultados refuerzan la idea de que la función física es solo una parte del concepto más amplio de fragilidad.
Un paciente puede tener buen desempeño físico en una prueba objetiva, pero aun así presentar factores de vulnerabilidad detectados mediante una evaluación geriátrica o autoinforme. Por eso, considerar ambas perspectivas puede ayudar a tener una visión más completa del estado del paciente antes de una cirugía mayor.
En el caso del cáncer de vejiga, esta información puede ser útil para anticipar necesidades durante la recuperación, planificar el manejo postoperatorio y brindar una atención más personalizada.
Próximos pasos del estudio UW Bounceback
El estudio UW Bounceback continúa reclutando pacientes para profundizar en la relación entre fragilidad, recuperación quirúrgica y resultados oncológicos.
La investigación busca analizar a personas sometidas a cistectomía radical, con o sin tratamiento neoadyuvante, para identificar factores que puedan predecir mejor la evolución después de la cirugía.
Referencias:
- Sheldon J, Holt S, Brewer E, et al. Functional vs. self-reported frailty measures and postoperative outcomes after radical cystectomy in older adults with bladder cancer. J Urol. 2025;213(5S):e1271. doi:10.1097/01.JU.0001110168.15704.a3.19
- Fred Hutch/UWMC Bladder/Urothelial Cancer Trials. Fred Hutchinson Cancer Center. 5 de octubre de 2023. Acceso el 7 de mayo de 2025. https://www.fredhutch.org/content/dam/www/diseases/bladder-cancer/fred-hutch-bladder-urothelial-cancer-trials.pdf
- https://cuanhospital.com/evaluaciones-de-funcion-fisica-y-fragilidad-ofrecen-perspectivas-distintas-en-pacientes-con-cancer-de-vejiga/

